miércoles, 16 de enero de 2013

“¿Dónde has estado todo este tiempo?” (I)

Ya iban a cumplirse dos meses desde que publicara por última vez. ¡Hasta me salté las contribuciones al Carrusel Bloguero de Noviembre y Diciembre! Y eso que el tema de Diciembre trataba, básicamente, del título de este blog… Pero bueno, nunca es tarde para poner remedio a esta temporada de sequía bloguera.

¿Que qué he estado haciendo? Pues bastantes cosas aparte de continuar mis omnipresentes estudios, no crean. Que lleve tiempo sin escribir por aquí no quiere decir que mi actividad rolera haya disminuido, ni mucho menos. Han pasado cosas muy interesantes estos dos meses, así que paso a resumir, y casi relatar, algunas de ellas en una suerte de “entrada titánica/resumen” dividida en dos partes. Ahí va:

Dirigiendo Aquelarre


¡Por fin! Una de mis asignaturas pendientes roleras más antiguas junto con MdT ha sido superada. Con Aquelarre me pasaba igual que al autor de esta entrada, tenía el manual de Nosolorol Ediciones desde hacía mucho tiempo pero no fue hasta navidades cuando se me presentaron varias oportunidades de probarlo, pues aproveché que varios amigos volvían a casa de estudiar en la península y di un respiro a la campaña que estaba llevando para hacer un par de partidas con ellos. Hice dos partidas distintas. Con un grupo comencé Canarii, el módulo que presenté al II Concurso de Dramatis Personae, aunque no nos dio tiempo a terminarlo (ya cuando DP publique los módulos lo compartiré por aquí, que seguro estarán mejor maquetados que mi austero documento de Word), y con el otro dirigí uno de los módulos de iniciación que vienen en el básico, Fabula de Umbris, aunque con un poco menos de éxito.

Mi opinión es la misma que la del autor cuya entrada enlacé en el párrafo de arriba. Ya sabía me iba a gustar mucho, y así fue. Es un juegazo. Su propuesta y su increíble ambientación me encantan y me han motivado a querer hacer una campaña larga, de las que a mí me gustan, incluso con los personajes que usaron mis jugadores en estas primeras partidas. A ver si poco a poco van fluyendo las ideas…

Pausando campañas, reanudando otras


Como director estaba estrenándome en eso de llevar campañas no hechas por mí y tenía bastante avanzado el Adventure Path de Savage Tide, de la revista Dungeon, y como jugador estaba inmerso en una campaña de Reinos de Hierro muy prometedora. Durante los últimos meses mi grupo de juego tuvo una baja, por lo que la partida de Reinos de Hierro quedó en el aire, y aunque decidimos continuar con la de Savage Tide los personajes tuvieron mala suerte y acabaron muriendo en uno de los puntos álgidos de la campaña, ahogados cruelmente en el océano por una pareja de Vrocs, así que también acordamos darle un respiro a esta otra campaña y volver a intentarlo más adelante.

Total, que en un par de semanas y de repente nos quedamos sin campañas… Aunque no por mucho tiempo.

El director de la de Reinos de Hierro tuvo una idea muy original para unas partidas y nos pusimos a ello de inmediato. Por mi parte, aunque tenía algunas ideas en el tintero para nuevas campañas de D&D, quería probar otros juegos antes de empezar una campaña de cero, pero para estos no se me ocurrían tantas cosas (cosa que odio pero bueno, uno tiene sus épocas). En cualquier caso tenía ganas de seguir dirigiendo, así que opté por sacarme una espina que tenía clavada desde hacía tiempo y decidí continuar una campaña de Warcraft que me gustaba mucho y que había quedado parada injustamente. Los jugadores que ya estaban en la partida tuvieron que rehacerse los personajes, pues sus fichas ya habían pasado a mejor vida, y la jugadora que no había participado en aquella entró con un personaje nuevo esta vez. Jugamos unas cuantas partidas hasta que llegaron las vacaciones.

Cuando las navidades estaban terminando e íbamos a volver a reanudar estas campañas, el director de la de Reinos de Hierro también anunció que quería continuar esa partida aun con la baja, por lo que también acordamos seguir con ella aunque iba a intentar que el jugador que se nos marchó volviera al redil.


Sabotajes e intentos de asesinato durante la construcción
del primer ferrocarril de Llael. Yes, please.

Así que ahí estamos de nuevo. Con grupo ahora reducido pero con grandes campañas, recuperando el ritmo que perdimos en navidades.

La partida de Warcraft es de alto nivel. Los personajes (Alystra, sacerdotisa alta elfa de la Luz Sagrada; Anna, paladina humana; y Drake, pirata humano) han logrado grandes gestas y ya son bastante conocidos en Azeroth. La partida de Reinos de Hierro va por el mismo camino aunque aún está arrancando. Yo estoy en ella jugando con Andro, un técnico de ferrocarriles humano, clase Chatarrero, y estoy intentando sobrevivir junto a una Maga Pistolera bastante mojigatilla (ella sabe quién es) y Emelyn, una Guerrera Psíquica guardia de la ciudad donde nos encontramos (Sí, Guerrera Psíquica en Reinos de Hierro, porque ya dije que nos molaba cambiar las cosas).

Buscando inspiración


El hecho de que vaya a continuar dirigiendo y jugando campañas no quiere decir que me haya olvidado de otros proyectos roleros. Como ya dije más arriba, quizá por mi estado de ánimo actual o por estar acostumbrado a dirigir el mismo tipo de partidas durante mucho tiempo ando un poco escaso de ideas para probar juegos nuevos y ambientaciones muy diferentes a lo habitual en mi grupo. Tengo muchas ganas de hacer partidas de Yggdrasill, de algunos juegos de MdT y sobre todo de algo de ambientación futurista como Eclipse Phase o Shadowrun.

Como ven, tengo muchas ganas de probar cosas pero pocas ideas para hacerlo, así que he aprovechado que estoy dirigiendo campañas que ya tenía muy planeadas y jugando otras cosas para intentar desconectar un poco y encontrar de nuevo inspiración releyendo los apartados de ambientación de los juegos y también literatura convencional. Espero que no pase mucho tiempo hasta que esté de nuevo rebosante de ideas y propuestas, que no puedo sentirme así de vacío eternamente.

Más… en la siguiente entrada


La entrada se me estaba quedando muy larga, así que la he cortado aquí y voy a poner el resto en otra entrada, que caerá muy probablemente durante este mismo día. A ver si así voy recuperando el ritmo de publicar al menos una vez en semana.

¡Un saludo y hasta la próxima!