lunes, 23 de mayo de 2011

Los Tejedores de Carne

Asesinos e infiltradores mortales provenientes de un mundo frío y distante, los tsokhari acuden a este mundo para robar magia y usarla para sus infames propósitos. Su apetito de saber arcano no tiene límites, y cada éxito de los tsokhari no hace más que aumentar estas oscuras ansias de magia. Los impostores y espías tsokhar merodean por las calles de las ciudades humanas, acechan en las salas de los gremios de magos, y buscan y atacan en secreto las aisladas torres de poderosos mágicos. En un reino que sufra la mortal plaga de una incursión tsokhar, cualquiera podría ser una marioneta de los alienígenas invasores, y no se puede confiar en nadie.

Los tsokhari vienen de un mundo distante en el espacio, un lugar frío y oscuro tan remoto que el sol no es más que una estrella brillante en un cielo negro. Hace mucho tiempo, magos o cultores malignos crearon umbrales, uniendo algunas terribles ruinas en el mundo normal con el horrible mundo de los tsokhari. A través de estos antiguos umbrales, los tsokhari irrumpen en el mundo para vagar por tierras humanas e infiltrarse en sus sociedades. Los humanoides de interés —sirvientes predilectos, aliados poderosos o cautivos desgraciados— son llevados con frecuencia de vuelta al mundo tsokhar a través de estos umbrales. Según todas las fuentes, es un lugar de frío entumecedor, vientos que chillan y penumbras dominadas por la locura, donde monstruos mucho peores que los tsokhari acechan en ruinas de civilizaciones antediluvianas.

Las incursiones tsokhar son, afortunadamente, bastante raras. O los tsokhari no son una raza numerosa o tienen límites en su capacidad de usar los umbrales abiertos alrededor del mundo que les permiten entrar en el mundo humano. No son tan prevalentes y peligrosos como las civilizaciones de aberraciones más peligrosas como las de los abolezs o los azotamentes, y no son tan poderosos individualmente o tan comunes como los temidos contempladores. Los tsokhari son una amenaza de tipo diferente, de infiltración y asesinato. Las gentes comunes de los lugares humanos tienen poco que temer de los tsokhari, pero los arcanistas y mágicos más cultos tienen razones para estar preocupados —si es que sospechan que están siendo observados...

Fuente: Lords of Madness