domingo, 13 de febrero de 2011

Un vistazo a Redención

Ah... la ciencia ficción. Cuando uno piensa en rol automáticamente le vienen a la cabeza tipos embutidos en armadura llevando espadas gigantescas, tipos con túnica y un libro a cuestas o silenciosos arqueros de orejas puntiagudas. Sin embargo, y a pesar de que soy un gran fan de los juegos de rol de fantasía medieval, no puedo negar que me gusten otro tipo de ambientaciones, y entre mis preferidas pero poco explotadas a mi gusto se encuentra esa temática futurista y altamente tecnológica... Para entendernos, el género de la ciencia-ficción.

Bueno, pues resulta que gracias a mi colega Rodrigo me he enterado de la existencia de Redención, un juego de rol español que aborda precisamente esta temática.



Con este juego nos sumergimos en un futuro en el que la humanidad ha sobrevivido a algún tipo de desastre u holocausto que ha dejado el sistema solar completamente devastado, teniendo como residencias un planeta tierra en ruinas, estaciones espaciales en órbita, la Luna y Marte.

El trasfondo del juego incluye una gran cantidad de facciones políticas enfrentadas entre sí, conspiraciones que involucran a razas alienígenas con nuestro pasado y humanos alterados por habitar entornos distintos a la tierra o incluso modificados mediante ingeniería genética.

Según he leído en esta completísima reseña, el sistema de juego se explica de forma un tanto confusa y la maquetación del libro es algo pobre. Sin embargo, cuenta con un apéndice en el que las reglas pueden adaptarse al sistema d20, lo cual es una ventaja indiscutible para iniciar en estas temáticas a aquellos que estén acostumbrados a D&D. Este último hecho, sumado a esa ambientación de corte futurista, las conspiraciones y esos tintes a lo Stargate que podemos ver en la estética y la relación de ciertas razas alienígenas con las culturas de edad antigua de la humanidad, como la mesopotámica o la egipcia, hacen que este juego tenga una pinta de lo más interesante. Seguiremos a Redención en próximas publicaciones.

¡Hasta la próxima!