lunes, 28 de febrero de 2011

Nocturnum II: La Locura de la Reina del Crepúsculo

La habitación está en penumbra, iluminada tan sólo por un quemador Bunsen. Un fuerte olor acre, sin duda químico, flota mezclándose con el hedor de un cuerpo desaseado. Durante seis días el joven hombre ha estado trabajando, sólo, sin comer ni dormir. Durante seis días ha estado trabajando, y ahora el experimento ha terminado.

Lo único que queda... es probarlo.

"Scott", llama suavemente. "¿Estás listo?".

Scott surge ojeroso de la habitación donde ha estado esperando. "Perdona, tío. Me quedé dormido. Sí, estoy listo".

"Bien".

Podría beberse la mezcla, piensa el hombre. O podría ponerla en una tira de papel secante, esperar 24 horas a que se seque y dejar que el polvo se disuelva bajo su lengua. Durante un momento incluso considera dejar que Scott fume la nueva sustancia, pero sabe bien que inyectarla es la única manera.

El joven hombre encuentra la jeringuilla en la oscuridad por instinto, y le coloca una nueva aguja. Uno debe tomar precauciones, después de todo.

Llena la jeringuilla y la sostiene ante la luz: el líquido es denso y oscuro, casi negro a la luz del quemador Bunsen. Un mugriento saco de dormir del ejército yace enrollado en la esquina, con la almohada sobresaliendo de la bolsa. Scott se sienta en el suelo y se reclina sobre los cojines. Comienza a respirar lentamente, sintiendo cómo su cuerpo se relaja.

Es fácil encontrar una vena. Sin titubeos ni moretones —sabe lo que hace. Con una breve punción de dolor, la aguja llega a su destino, el joven hombre presiona el émbolo de la jeringuilla...

Y la droga comienza a hacer efecto.

El cuerpo de Scott se pone rígido, y luego comienza a estirarse. El sudor rezuma y se acumula en las palmas de sus manos, en su pecho. Sus temblorosos párpados están abiertos, pero su mirada fija no ve la oscura habitación que le rodea. Respirando lentamente, levemente, deja escapar un susurro forzado a través de sus labios resecos:

"Oh, Dios".

El joven hombre sonríe y se retira entre las sombras.